viernes, 25 de julio de 2014

Después de haber estado practicando flauta traversa, hice lo de siempre, sólo que esta vez pensé detalladamente en lo que estaba haciendo. Miraba el pañuelo verde que uso siempre para limpiarla, la frotaba para sacarle las huellas digitales, para que quedara limpia, brillante, como lo es por naturaleza.
Si uno trata así a un instrumento, ¿trata así a los demás?, ¿trata a su propia persona así?
No hay nada más lindo que la relación entre músico-instrumento, es tan pura.
El cuidar del instrumento, tratarlo con delicadeza como si fuera de cristal, ponerlo en el estuche con demasiado cuidado.
Aunque uno no se detenga a pensar en ello, porque es algo que está "naturalizado", habla de cómo es uno.